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📰Consultoras grandes o pequeñas: no es una cuestión de tamaño
Qué ganas, qué pierdes y por qué el momento profesional lo cambia todo

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Índice del boletín
🔍 Dato Curioso
Cuando se habla de consultoras grandes frente a consultoras pequeñas en el entorno SAP, es curioso lo poco que se profundiza en este tema desde un punto de vista realista. Normalmente se habla de marca, de proyectos grandes o de estabilidad, pero rara vez se entra en cómo se vive el día a día del consultor según el tipo de empresa en la que trabaja.
En la práctica, ambos modelos conviven y se necesitan. Las grandes consultoras aportan estructura, procesos bien definidos, equipos amplios y una sensación de estabilidad que resulta muy atractiva, especialmente en las primeras etapas de la carrera profesional. Suelen ofrecer proyectos de gran tamaño, con metodologías claras y un recorrido profesional más predecible, aunque muchas veces el rol del consultor queda más acotado y especializado.
Las consultoras pequeñas, por su parte, suelen ofrecer un entorno mucho más cercano y ágil. El consultor participa en más fases del proyecto, tiene una visión más completa del negocio y del sistema, y el aprendizaje suele ser mucho más rápido. A cambio, también asumen más responsabilidad, más exposición y, en muchos casos, una presión mayor, porque el peso del proyecto recae en menos personas.
Lo interesante es que muchas de las experiencias que comparten los propios consultores, en conversaciones informales o debates abiertos, coinciden bastante en este punto: no es una cuestión de mejor o peor, sino de momento profesional. Hay etapas en las que se valora más la estructura y otras en las que se busca impacto, aprendizaje y cercanía.
También aparece un patrón claro: muchos consultores pasan por ambos mundos a lo largo de su carrera. Empiezan en grandes estructuras para formarse, ganar base y entender cómo funcionan los proyectos a gran escala, y más adelante buscan entornos más pequeños donde aplicar ese conocimiento con mayor libertad y responsabilidad. Otros hacen justo el camino inverso, buscando estabilidad y orden tras etapas más intensas.
Al final, el tamaño de la consultora no define la calidad del profesional ni su futuro. Lo que realmente marca la diferencia es si el entorno permite aprender, crecer y mantener un equilibrio razonable. Entender estas diferencias ayuda a tomar mejores decisiones y a no idealizar ni demonizar ningún modelo. Porque, como casi todo en consultoría, no hay respuestas universales, solo elecciones más o menos acertadas según el momento de cada uno.
📰 Ultimas noticias
Naturipe Farms, una de las principales empresas del sector agroalimentario especializada en fruta fresca, es un buen ejemplo de cómo el crecimiento rápido puede convertirse en un problema si los sistemas no acompañan. A medida que la compañía fue ampliando operaciones, mercados y volumen de pedidos, se encontró con un reto muy común: los procesos empezaron a quedarse pequeños para la realidad del negocio.
Para sostener ese crecimiento sin perder control, Naturipe apostó por una plataforma integrada que le permitiera escalar sin rehacer su operativa cada pocos años. Con SAP, la empresa pudo unificar datos, mejorar la visibilidad de extremo a extremo y coordinar mejor áreas críticas como logística, finanzas y planificación de la cadena de suministro.
Uno de los puntos clave del proyecto fue la capacidad de adaptarse a picos de demanda muy variables, algo habitual en el sector agrícola. Gracias a una mayor trazabilidad y a procesos más automatizados, Naturipe consiguió responder con más agilidad a cambios en el mercado, reducir errores operativos y tomar decisiones basadas en datos fiables y actualizados.
El caso también pone de relieve un aspecto importante: crecer no consiste solo en vender más, sino en ser capaz de absorber ese crecimiento sin generar caos interno. La tecnología, bien aplicada, permite que el negocio siga evolucionando sin que cada nuevo paso suponga una reestructuración completa de procesos.
En definitiva, la experiencia de Naturipe demuestra que, cuando una empresa tiene claro hacia dónde quiere crecer, contar con una plataforma sólida no es un lujo, sino una condición necesaria para que ese crecimiento sea sostenible en el tiempo.
💹 Información en Bolsa
Las acciones de SAP SE se mantienen con movimiento positivo en la última sesión, cotizando hoy alrededor de 174–176 € por acción en la Bolsa de Fráncfort (Xetra), con una variación positiva intradía cercana al +2 % respecto al cierre previo, tras varias jornadas estables de negociación.
ESTO SON BUENAS NOTICIAS… ya parece que vuelve a subir.
A lo largo de los últimos días, el valor ha mostrado un rango diario de aproximadamente 171 € a 175 €, consolidándose tras fluctuaciones recientes en el mercado. El rango anual de precios refleja una amplitud significativa, con valores mínimos alrededor de 159 € y máximos que han llegado hasta cerca de 283 € en los últimos 12 meses, lo que indica volatilidad típica en empresas tecnológicas con alta exposición a tendencias como cloud e IA.
Este movimiento coincide con revisiones y opiniones de analistas que, aunque han ajustado objetivos de precio o estimaciones de crecimiento para SAP, mantienen una visión cautelosamente optimista a medio y largo plazo debido a la solidez de su negocio principal y su posición como proveedor líder de ERP y soluciones en la nube.
En conjunto, mientras las acciones se negocian en niveles más moderados que sus máximos de años anteriores, la historia bursátil de SAP sigue siendo la de una compañía grande, con ingresos recurrentes, gran base de clientes y potencial de crecimiento, aunque también sensible a expectativas de mercado y revisiones de resultados.
🚀 Mi opinión
Desde mi punto de vista, trabajar en una consultora pequeña o mediana implica, en muchos casos, un claro “búscate la vida”. Tienes más retos, más responsabilidad y tocas muchos más palos. No estás solo en tu módulo ni en una tarea concreta; participas en más fases del proyecto y eso acelera muchísimo el aprendizaje. Eso sí, también exige constancia y ser un buen trabajador. Y con esto quiero ser claro: no significa que en las grandes consultoras se trabaje menos o peor, ni mucho menos. De hecho, algunos de los mejores consultores con los que he trabajado estaban en consultoras grandes. Una cosa no quita la otra.
La diferencia está en la visibilidad y en el contexto. En una consultora pequeña es más difícil pasar desapercibido, para bien y para mal. Tu trabajo se ve, tus errores también, y el impacto que tienes en los proyectos es mucho más directo. Para aprender rápido, tirarte a la piscina y enfrentarte a proyectos muy distintos, este tipo de entorno es ideal, sobre todo en ciertas etapas de la vida profesional. Además, suele ser más fácil virar hacia otras áreas, probar cosas nuevas y construir una visión más global.
Pero cuidado, porque también tiene su lado menos bonito. Las consultoras pequeñas pueden atravesar periodos con menos carga de trabajo o menos proyectos, y eso puede llevar al estancamiento. No porque nadie quiera que trabajes o crezcas, sino porque simplemente no hay más “cosas” que hacer en ese momento. Es un riesgo real que hay que tener en cuenta.
Las consultoras grandes, por otro lado, ofrecen algo muy distinto. Permiten especializarte en áreas muy concretas, trabajar en proyectos enormes, con múltiples flujos, integraciones complejas y procesos que difícilmente verías en una consultora pequeña. También aportan estructura, metodologías maduras, equipos grandes, carrera profesional más definida y la oportunidad de aprender de muchísima gente distinta. Aunque la organización sea menos transparente, el volumen y la complejidad de los proyectos compensan con creces en términos de experiencia.
Aquí entra también la forma de ser de cada uno y el aprendizaje previo. Conozco grandes profesionales que han pasado muchos años en consultoras grandes, pegándose con proyectos complejos, conociendo clientes, consolidando conocimientos y creciendo poco a poco. Y cuando llegan a un nivel muy senior, algunos montan su propia consultora, otros se hacen freelance o dan el salto a una consultora más pequeña, ya en un rol muy distinto.
También conozco el camino inverso: personas que empezaron en una pequeña, pasaron por una mediana y acabaron en una grande. Eso sí, ese salto no suele ser como “soldado raso”, sino entrando como perfil senior o en posiciones más cercanas al liderazgo, donde pueden aportar todo lo aprendido.
Al final, como siempre digo, no hay un único camino correcto. Hay diferentes formas de recorrer la carrera profesional, diferentes momentos vitales y distintas prioridades. Todos esos caminos, bien llevados, pueden llevar al mismo destino. Lo importante no es cómo llegas, sino llegar habiendo aprendido, crecido y siendo coherente contigo mismo.
🧠 Tip ABAP
Funciones RFC, el “puente” entre sistemas SAP entre otras cosas
En ABAP, una función de tipo RFC sirve para que un sistema SAP pueda ejecutar código en otro sistema SAP como si estuviera llamando a una función local. Ni más, ni menos. Es un puente controlado entre sistemas.
Esto se usa muchísimo cuando tienes:
sistemas separados (ECC, S/4, sandboxes, sistemas técnicos)
Fiori en un sistema “ligero”
o entornos donde los datos viven en un sistema, pero se consumen en otro
Justo como el caso que comentas: un sistema casi vacío, sin tablas ni lógica de negocio, donde corre Fiori… y que se alimenta del ECC “de verdad”.
¿Para qué sirven realmente las RFC?
Sirven para no duplicar lógica ni datos.
En lugar de copiar tablas, replicar información o crear sincronizaciones complejas, dejas la lógica donde ya existe y la expones mediante una función RFC.
El sistema destino solo pregunta:
“Oye, dame esto”
Y el sistema origen responde:
“Aquí lo tienes, ya calculado y validado”
Ejemplo muy simple (pero real)
En el sistema ECC origen, creas una función:
FUNCTION z_get_customer_name.
*"----------------------------------------------------------------------
*" IMPORTING
*" VALUE(iv_kunnr) TYPE kunnr
*" EXPORTING
*" VALUE(ev_name) TYPE name1
*"----------------------------------------------------------------------
SELECT SINGLE name1
INTO ev_name
FROM kna1
WHERE kunnr = iv_kunnr.
ENDFUNCTION.
Marcas esta función como RFC-enabled (muy importante).
En el sistema destino (el “sandbox” Fiori), la llamas así:
CALL FUNCTION 'Z_GET_CUSTOMER_NAME'
DESTINATION 'ECC_RFC'
EXPORTING
iv_kunnr = '0001000001'
IMPORTING
ev_name = lv_name.
Y listo.
No necesitas tablas, ni permisos de lectura, ni lógica duplicada en el sistema destino.
¿Por qué este enfoque es tan potente?
Porque:
el sistema “ligero” sigue siendo ligero
el sistema origen mantiene el control del dato
los permisos se gestionan por RFC, no por tablas
y el mantenimiento es mucho más sencillo
Si mañana cambia la lógica, cambias la función RFC y todo sigue funcionando.
Si un sistema solo consume datos, no le des más responsabilidad de la necesaria.
Las funciones RFC son ideales para:
arquitecturas desacopladas
sistemas técnicos o de frontend
escenarios Fiori / APIs internas
y entornos donde no quieres “llenar de SAP” un sistema vacío
🧩 SAP Funcional
En SAP MM, no todo el control del stock pasa por inventarios o bloqueos “lógicos”. A veces necesitas algo mucho más directo: mover físicamente el stock a bloqueado para que no pueda ser consumido, vendido o utilizado por error.
Esto se hace directamente desde MIGO, usando movimientos estándar.
Movimiento clave: 344 – Libre utilización → Bloqueado
Este es el movimiento que necesitas cuando:
detectas un problema de calidad
hay una incidencia logística
el material no debe seguir usándose
pero no quieres borrarlo ni devolverlo
📌 Qué hace exactamente:
mueve el stock de libre utilización a stock bloqueado
el material sigue existiendo
pero ya no puede consumirse ni contabilizarse en procesos normales
Desde MIGO:
Operación: Traslado
Movimiento: 344
Centro / Almacén
Material y cantidad
SAP hace el resto.
Movimiento inverso: 343 – Bloqueado → Libre utilización
Cuando el problema se resuelve:
el proveedor confirma
calidad valida
o simplemente era una falsa alarma
Usas el movimiento 343 para devolver el material a libre utilización.
¿Cuándo usar este enfoque?
Este movimiento es ideal cuando:
no quieres borrar documentos
no quieres devoluciones
no quieres bloquear todo el material a nivel maestro
necesitas una acción rápida y controlada
Mucho mejor que:
“Avisamos por email para que nadie lo use”
(ya sabemos cómo acaba eso…)
Errores habituales
Confundirlo con bloqueo en maestro de materiales
Usar inventario cuando no hace falta
No documentar por qué se bloqueó el stock
👉 Consejo: deja siempre un texto de cabecera o texto de posición explicando el motivo.
🔎 Función de la Semana
BAPI_OUTB_DELIVERY_CHANGE
Es la BAPI estándar de SAP para modificar entregas de salida: cantidades, fechas, posiciones, textos, bloqueos… en teoría, justo lo que necesitas cuando trabajas con logística, SD o integraciones externas.
En la práctica, es una función potente, pero también especialmente delicada. De esas que funcionan… siempre que hagas exactamente lo que espera SAP. Ni más, ni menos.
La idea es sencilla: llamas a la BAPI, informas las estructuras correctas, ejecutas el cambio y confirmas con un BAPI_TRANSACTION_COMMIT. Si todo está bien, la entrega se actualiza sin pasar por la VL02N. Perfecto para procesos automáticos y sistemas externos.
Ahora bien, los dolores de cabeza empiezan cuando:
no marcas correctamente los campos en la estructura
*_CONTROLcambias una cantidad que SAP considera incoherente
la entrega ya está parcialmente contabilizada
o SAP decide, muy amablemente, no devolverte error… pero tampoco hacer el cambio
Y ahí estás tú, revisando estructuras, flags, logs y preguntándote si el problema es la BAPI, los datos… o tu propia cordura.
Con todo, bien usada es una maravilla. Permite automatizar cambios masivos, evitar procesos manuales y mantener coherencia en integraciones complejas. Pero hay que tratarla con respeto, probarla bien y asumir que no es una BAPI de “llamar y listo”.
Si alguna vez has trabajado con BAPI_OUTB_DELIVERY_CHANGE, sabes de lo que hablo.
Y si no… ya te tocará 😄
👑 Liderazgo y gestión
Uno de los errores más habituales en consultoría es aplicar el mismo estilo de liderazgo independientemente del tamaño de la empresa. Y eso, en la práctica, no funciona. Liderar en una consultora grande no es lo mismo que liderar en una pequeña, aunque el objetivo sea el mismo: sacar proyectos adelante y hacer crecer a las personas.
En una consultora pequeña o mediana, el líder debe ser especialmente consciente de que el equipo está más expuesto. Se tocan muchos frentes, hay menos red de seguridad y cada persona tiene un peso real en el proyecto. Aquí el liderazgo pasa por priorizar bien, proteger al equipo del desgaste constante y ser transparente cuando no hay carga suficiente o cuando vienen etapas más tranquilas. El “búscate la vida” puede ser una escuela brutal de aprendizaje, pero sin acompañamiento acaba quemando.
En una consultora grande, el reto es justo el contrario. La estructura y el tamaño pueden hacer que el talento se diluya. El líder tiene que evitar que la gente se convierta en un número o se esconda detrás del proceso. Dar visibilidad, ofrecer retos reales y cuidar que la especialización no se convierta en estancamiento es clave. Aquí liderar bien significa detectar potencial aunque no haga ruido.
En ambos casos hay algo común: un buen líder no promete caminos perfectos. Explica el contexto, las oportunidades y los límites. Ayuda a cada persona a entender si ese entorno encaja con su momento profesional y personal. Porque ni una consultora pequeña es solo aprendizaje rápido, ni una grande es solo estabilidad y carrera.
El liderazgo efectivo en consultoría no va de imponer un modelo, sino de saber leer a las personas y al entorno, y acompañarles para que crezcan sin perderse por el camino.
💬 Frase del Día
No subestimes lo que sabes solo porque ya no te cuesta hacerlo.
Cuando algo te sale rápido, claro o natural, es fácil pensar que no tiene tanto valor. Pero normalmente es justo al revés: te cuesta poco porque ya pasaste por la parte difícil. Esta frase es un recordatorio para no regalar tu conocimiento ni minimizar tu experiencia solo porque hoy la manejas con soltura.
🙌 Gracias por leer
Y con esto cerramos el boletín de hoy.
Hemos hablado de consultoras grandes, pequeñas, caminos distintos y decisiones que, con el tiempo, acaban definiendo mucho más que un currículum. Porque al final no va de tamaño, va de encaje, de momento vital y de qué necesitas aprender (o desaprender) en cada etapa.
Gracias por estar al otro lado una semana más, por leer con calma y por formar parte de esta comunidad donde se habla de consultoría sin filtros, sin vender humo y con bastante experiencia a la espalda.
El martes que viene volvemos con más historias reales, menos titulares bonitos y alguna que otra reflexión incómoda… de las que hacen pensar.
Cualquier pregunta o comentario puedes contestar a este correo o enviármelo a [email protected]
Un abrazo y hasta el martes que viene 👋



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