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🔍 Dato Curioso

ABAP no es solo uno de los lenguajes más longevos del mundo empresarial… es uno de los pocos que ha conseguido reinventarse varias veces sin desaparecer en el intento.

Nació a principios de los años 80 dentro de SAP como un lenguaje pensado para generar informes financieros en sistemas R/2. En aquel momento, su alcance era muy limitado y totalmente ligado al entorno SAP. Nadie podía imaginar que décadas después seguiría siendo una pieza clave en miles de empresas.

Con la llegada de SAP R/3 en los 90, ABAP dio un salto enorme: pasó de ser un lenguaje de reporting a convertirse en el núcleo del desarrollo empresarial dentro de SAP. Durante años, prácticamente todo lo que se construía en SAP pasaba por ABAP.

Después llegó uno de los primeros “momentos críticos”: la irrupción de tecnologías web, Java y nuevos lenguajes. En ese momento, muchos daban por hecho que ABAP se quedaría atrás. Sin embargo, SAP lo integró en su stack (Web Dynpro, integración con Java, etc.) y lo mantuvo como pilar.

El siguiente gran punto de inflexión fue la llegada de SAP HANA alrededor de 2010. Aquí sí que hubo un cambio real: ABAP tuvo que adaptarse a un paradigma completamente distinto, basado en bases de datos in-memory. De ahí nacen conceptos como CDS Views, AMDP o el famoso “code push-down”, cambiando la forma en la que se desarrolla.

Más adelante, con S/4HANA (a partir de 2015), SAP volvió a empujar la evolución del lenguaje, promoviendo prácticas como Clean ABAP, modelos más modernos y una mayor separación entre lógica y consumo.

Y hoy estamos en otro cambio importante: el paso al cloud. Con ABAP RESTful Application Programming Model (RAP) y el entorno ABAP Cloud, SAP está redefiniendo cómo se desarrollan aplicaciones, limitando ciertas prácticas clásicas y forzando un modelo mucho más estandarizado y orientado a servicios.

Aquí viene el dato interesante: según datos públicos de SAP, más del 70-80% de los sistemas productivos en clientes siguen teniendo una base fuerte de desarrollo ABAP y la mayoría de los procesos críticos de negocio siguen dependiendo de él. Es decir, no estamos hablando de un lenguaje residual, sino de uno que sigue en el núcleo de la operación de miles de empresas.

Además, el propio SAP sigue invirtiendo en ABAP, adaptándolo al cloud en lugar de reemplazarlo completamente, lo que refuerza la idea de que no buscan eliminarlo, sino transformarlo.

Lo curioso de todo esto es que, en cada etapa, ha habido una narrativa repetida: “ABAP va a desaparecer”.

Pero la realidad es otra.

ABAP no ha dejado de evolucionar en más de 40 años.

Y viendo su historia, quizás la pregunta no es si va a desaparecer…
sino qué versión de ABAP será la que domine en los próximos años.

📰 Ultimas noticias

SAP sigue demostrando que su tecnología va mucho más allá del mundo empresarial tradicional. Esta vez lo hace entrando de lleno en el sector de los esports junto a Team Liquid, una de las organizaciones más importantes del mundo en gaming competitivo.

El objetivo de esta colaboración es claro: utilizar datos e inteligencia artificial para mejorar el rendimiento de los equipos y tomar decisiones más inteligentes en tiempo real.

A través de soluciones basadas en SAP, Team Liquid puede analizar grandes volúmenes de datos relacionados con el juego: rendimiento de jugadores, patrones, estrategias, estadísticas en tiempo real… todo con el fin de optimizar cada partida.

Lo interesante de este movimiento no es solo el sector en el que se aplica, sino el enfoque.

SAP está trasladando su experiencia en análisis de datos empresariales a un entorno completamente distinto, donde la velocidad y la toma de decisiones en segundos son clave. Y aquí es donde entra en juego la inteligencia artificial, ayudando a identificar patrones que, a simple vista, serían imposibles de detectar.

Además, este tipo de iniciativas refuerzan una idea que cada vez es más evidente: los datos son un activo estratégico, independientemente del sector. Ya sea en finanzas, logística… o en esports.

Y esto conecta directamente con hacia dónde va SAP.

No se trata solo de gestionar procesos empresariales, sino de convertir los datos en decisiones inteligentes en cualquier contexto. Desde una cadena de suministro… hasta una partida competitiva.

Lo realmente interesante es pensar en cómo este tipo de tecnología, que hoy vemos en esports, es exactamente la misma que mañana puede aplicarse en empresas para optimizar operaciones, anticipar problemas o mejorar resultados.

Porque al final, el juego cambia.

Pero el valor de los datos… es el mismo.

💹 Información en Bolsa

Los mercados financieros siguen muy sensibles a cualquier tensión geopolítica, y esta semana no ha sido una excepción. Cuando aparecen conflictos o escenarios de guerra, la bolsa suele reaccionar con cautela, reflejando la incertidumbre que generan este tipo de situaciones.

El principal impacto viene por la falta de previsibilidad. Las empresas pueden ver alteradas sus cadenas de suministro, subir los costes (especialmente energía y materias primas) y retrasarse inversiones importantes. Todo esto afecta directamente a las expectativas de crecimiento… y eso es lo que el mercado descuenta rápidamente.

En el caso de compañías tecnológicas como SAP, aunque no estén directamente ligadas al conflicto, sí pueden verse afectadas de forma indirecta. Menor inversión de las empresas, retraso en proyectos de transformación o una mayor prudencia en el gasto pueden influir en su evolución en bolsa.

Además, en momentos de incertidumbre, muchos inversores tienden a moverse hacia activos más seguros, lo que puede provocar caídas o estancamiento en valores tecnológicos, que suelen estar más ligados al crecimiento.

En resumen, la guerra no impacta solo en el terreno político o social. También introduce un factor de inestabilidad que los mercados reflejan casi de inmediato.

Y en ese contexto, la clave vuelve a ser la misma: incertidumbre.

🚀 Mi opinión

Desde mi punto de vista, todo este miedo que hay alrededor de los perfiles ABAP es bastante entendible… pero no del todo justificado.

Es cierto que estamos en un momento de cambio fuerte: cloud, IA, nuevos modelos de desarrollo… y eso genera incertidumbre. Pero si miramos la historia, ABAP ya ha pasado por varias “supuestas desapariciones” y aquí sigue.

Lo que sí creo y aquí es donde está la clave, es que no vale quedarse quieto.

El problema no es ABAP.
El problema es quedarse en el ABAP de hace 10 o 15 años.

Si sigues haciendo ABAP clásico toda la vida, sin evolucionar, ahí sí que hay riesgo real de quedarte atrás. Y no tanto por la IA, sino por los cambios que vienen en el propio ecosistema SAP: nuevo modelo de licencias, empuje al cloud, S/4HANA… la cuenta atrás ya ha empezado.

¿Van a seguir existiendo sistemas con ABAP clásico dentro de 2-5 años?
Sí, seguro.
Pero eso no significa que sea el camino a largo plazo.

Ahora es el momento de ponerse las pilas.

Aprender CDS, RAP, entender cómo funciona el modelo cloud, familiarizarse con Fiori, con integraciones… en definitiva, evolucionar como ha hecho siempre el propio lenguaje.

Porque cuando llegue ese momento (cuando tu empresa diga “vamos a S/4” o “nos vamos al cloud”) lo peor que te puede pasar es que te suene todo a chino.

Y sobre la IA… sinceramente, no creo que vaya a sustituir a los perfiles ABAP. Puede cambiar la forma en la que trabajamos, hacernos más eficientes, incluso automatizar ciertas tareas, pero no eliminar el rol.

Además, hay algo importante: SAP sigue apostando por ABAP. Lo está adaptando al cloud, no eliminándolo. Eso ya te da una pista bastante clara.

¿Que están apareciendo alternativas como CAP? Sí.
Pero son eso, alternativas. No sustitutos directos.

De hecho, en los próximos años va a pasar algo bastante interesante: va a hacer falta mucho perfil técnico. Igual que ahora hay una demanda enorme de perfiles de integración por todo el proceso de transformación que estamos viviendo, con ABAP va a pasar algo parecido.

Todo se está moviendo, todo se está migrando, todo se está adaptando.

Y en ese contexto, saber construir aplicaciones modernas (por ejemplo, un informe con Fiori Elements y lógica en backend con ABAP) va a ser el pan de cada día.

La conclusión es clara.

ABAP no va a desaparecer.

Pero el ABAP que conocíamos… ese sí que está evolucionando.

Y ahí es donde cada uno decide si se queda atrás o forma parte de lo que viene.

🧠 Tip técnico

Si vienes de BASIS “clásico”, hay algo que te va a pasar casi seguro cuando empieces con SAP BTP: intentar gestionar el cockpit como si fuera un sistema on-premise.

Y no funciona así.

Aquí no hay servidores que parchear ni sistemas que levantar. Aquí lo importante es cómo organizas y gobiernas el entorno.

El punto clave está en entender bien la estructura desde el principio:

  • Global Account

  • Subaccounts

  • Entitlements

  • Service Plans

Parece básico, pero si esto no está bien montado, luego vienen los problemas: servicios asignados donde no toca, accesos mal definidos o incluso consumo que se te va de las manos sin darte cuenta.

Un ejemplo muy típico: dar entitlements “por si acaso”. Error. Cada subcuenta debería tener solo lo que realmente necesita. Ni más ni menos.

Otro tema que muchas veces se infrautiliza son las directories. Bien usadas, te ayudan muchísimo a organizar entornos (DEV, QA, PROD) o incluso separar proyectos o áreas. Mal usadas… acabas con un caos difícil de mantener.

Y aquí es donde cambia de verdad el rol de BASIS.

Antes estabas más centrado en la parte técnica pura: sistemas, transporte, rendimiento…

Ahora va más de:

  • Accesos y roles

  • Cómo se consumen los servicios

  • Cómo se organiza todo

  • Cómo evitar sustos con el consumo

Es menos “hierro” y más cabeza.

Si tuviera que quedarme con una idea sería esta:

En BTP no se trata de administrar más… se trata de estructurar mejor.

🧩 SAP Funcional

Hay configuraciones en SAP que parecen menores hasta que empiezan a dar problemas. Y una de ellas, sin duda, son las tolerancias en diferencias de pagos para clientes y proveedores.

Esto no es nada raro en la vida real. Un cliente paga un poco menos, un proveedor cobra algo distinto, hay redondeos, comisiones… pequeñas diferencias que forman parte del día a día.

El tema es: ¿qué hace SAP con eso?

Aquí es donde entran los límites de tolerancia.

Básicamente, SAP te permite definir hasta qué punto acepta esas diferencias sin bloquear el proceso. Si la diferencia está dentro de ese margen, el sistema puede compensar automáticamente la partida y llevar ese pequeño ajuste a una cuenta contable (normalmente de diferencias de pago).

Esto, bien configurado, es una maravilla. Automatiza muchísimo y evita tener a gente revisando céntimos o pocos euros constantemente.

Pero claro… aquí viene el problema.

Si no está bien definido, empiezan a pasar cosas raras:

  • partidas que no se compensan sin motivo aparente

  • diferencias acumuladas en cuentas que nadie revisa

  • usuarios haciendo ajustes manuales constantemente

  • cierres con descuadres difíciles de explicar

Y lo más curioso es que muchas veces nadie mira aquí primero.

¿Qué se configura realmente?

Todo gira alrededor de los grupos de tolerancia.

En esos grupos defines:

  • cuánto importe puedes “perdonar”

  • si aplica por cantidad fija o porcentaje

  • qué cuenta contable recoge la diferencia

  • e incluso qué usuarios pueden hacer qué

Es decir, no es solo un número… es una pequeña política financiera dentro del sistema.

Y además, puedes tener distintos grupos:

  • unos más restrictivos

  • otros más flexibles

Dependiendo del rol o del tipo de operación.

Algo importante que mucha gente no tiene en cuenta

No solo afecta a pagos manuales.

También impacta en:

  • compensaciones automáticas

  • programas de pagos (F110)

  • procesos masivos

  • conciliaciones

Es decir, lo que configures aquí se replica en muchos puntos del sistema.

Ejemplo:

Cliente con factura de 1.000€
Pago recibido: 997€

Si tienes bien configurada la tolerancia:
- SAP compensa, cierra la partida y manda los 3€ a la cuenta correspondiente

Si no:
- partida abierta, revisión manual, tiempo perdido… y seguramente alguien preguntando qué ha pasado

Multiplica eso por cientos de operaciones.

El punto clave (y aquí está el valor)

Esto no debería decidirlo solo IT.

Aquí tiene que entrar negocio sí o sí.

Porque al final estás definiendo:

  • qué diferencias acepta la empresa

  • cómo se registran contablemente

  • qué nivel de control quieres tener

Y eso cambia mucho de una empresa a otra.

No es una de esas configuraciones “bonitas” ni visibles.

Pero es de las que marcan la diferencia en el día a día.

Ahí es donde un buen consultor FI aporta muchísimo valor.

🔎 Función de la Semana

Hay una función estándar que, cuando la descubres, empiezas a usarla casi sin darte cuenta en muchos desarrollos: MD_CONVERT_MATERIAL_UNIT.

Y tiene todo el sentido del mundo.

En SAP, las unidades de medida no son algo “genérico”. No es simplemente pasar de kilos a toneladas dividiendo entre 1000. Cada material puede tener sus propias unidades alternativas, sus propios factores de conversión y su propia lógica definida en el sistema. Y ahí es donde empiezan los problemas cuando intentas hacer conversiones “a mano”.

Esta función lo que hace es justamente eso: coger toda esa configuración real del material y aplicarla correctamente. Tú le pasas el material, la unidad de origen, la unidad destino y la cantidad… y SAP se encarga del resto.

Por ejemplo, puedes tener un material que se gestiona en kilos, pero necesitas mostrarlo en toneladas o incluso en otra unidad definida específicamente para ese material, como cajas o pallets. Si haces la conversión por tu cuenta, puede que te funcione en algunos casos… pero en otros no, y lo peor es que ni te enteras.

Con esta función te aseguras de que estás utilizando exactamente la misma lógica que usa el sistema internamente.

Es de esas cosas que no parecen importantes hasta que te encuentras con un descuadre raro en un informe, en una integración o en un cálculo de stock y empiezas a tirar del hilo.

Al final, el aprendizaje aquí es bastante claro: en SAP hay mucha lógica ya construida, sobre todo en temas de negocio como unidades, monedas o fechas. Intentar replicarla por tu cuenta suele ser más arriesgado de lo que parece.

Y cuando tienes una función estándar que ya lo hace bien… lo más inteligente es usarla.

DATA: lv_qty_out TYPE menge_d.

CALL FUNCTION 'MD_CONVERT_MATERIAL_UNIT'
  EXPORTING
    i_matnr              = 'MAT001'
    i_in_me              = 'KG'
    i_out_me             = 'T'
    i_menge              = 1000
  IMPORTING
    e_menge              = lv_qty_out
  EXCEPTIONS
    error_in_application = 1
    error                = 2
    OTHERS               = 3.

Resultado: 1000 KG → 1 TON (si está bien configurado)

👑 Liderazgo y gestión

Cuando hablamos de la posible “desaparición” de perfiles ABAP o BASIS, en realidad estamos hablando de algo mucho más práctico: cómo preparar a los equipos para un cambio que ya está en marcha.

Y aquí es donde el liderazgo deja de ser teoría y pasa a ser acción.

No basta con decir que hay que actualizarse. Hay que crear un entorno donde esa evolución ocurra de forma natural dentro del equipo.

Por ejemplo, si tienes perfiles ABAP, una buena práctica es impulsar que hagan formaciones y certificaciones en RAP o en entornos modernos. Pero más allá de la formación, lo realmente importante es llevarlo a la práctica.

Si tienes algún cliente en cloud, rota a las personas del equipo para que participen en evolutivos o desarrollos dentro de ese entorno. Evita que siempre sean los mismos. De esta forma, consigues dos cosas: que el conocimiento se distribuya y que todo el equipo vaya perdiendo el miedo a lo nuevo.

Porque el problema muchas veces no es técnico, es de exposición.

Con BASIS pasa algo muy parecido. El rol no desaparece, pero cambia. Ya no se trata solo de administrar sistemas on-premise, sino de entender entornos cloud, manejar cockpits, comprender modelos de suscripción y saber qué nuevas necesidades aparecen en este contexto.

Aquí el error sería dejar a estos perfiles fuera de ese cambio.

Igual que con ABAP, hay que involucrarlos:

  • que toquen entornos cloud

  • que entiendan cómo se gestionan

  • que participen en nuevos modelos operativos

Al final, el objetivo como líder no es tener a una persona experta en lo nuevo.

Es tener un equipo preparado.

Porque cuando el cambio llegue de verdad (y llegue para todos) la diferencia no la marcará quién sabe más hoy, sino quién ha ido evolucionando poco a poco durante el camino.

Y eso no pasa por casualidad, pasa por cómo decides liderar hoy.

💬 Frase del Día

El cambio no te quita valor, revela si estás dispuesto a crecer.

Muchas veces vemos el cambio como una amenaza, especialmente cuando afecta a lo que llevamos años dominando. Es normal: salir de lo conocido incomoda.

Pero el cambio no viene a quitarte lo que sabes. Viene a ponerte delante la oportunidad de evolucionar.

La diferencia no está en la tecnología, ni en el mercado, ni siquiera en la empresa.

Está en la actitud.

🙌 Gracias por leer

Y hasta aquí el boletín de esta semana.

Entre incertidumbre, evolución y mucho ruido alrededor de perfiles como ABAP y BASIS, hay algo que queda claro: esto no va de desaparecer, va de adaptarse. Porque si algo ha demostrado SAP durante años es que todo cambia… pero pocas cosas desaparecen de verdad.

Al final, más allá de tecnologías, modelos cloud o nuevas siglas, lo importante sigue siendo lo mismo: entender hacia dónde va el ecosistema y cómo nos posicionamos dentro de él.

Gracias por dedicar unos minutos a leerlo y por seguir formando parte de esta comunidad que no deja de aprender y evolucionar.

La semana que viene volveremos con más reflexiones, experiencias reales y algún que otro consejo que nos ayude a estar un poco más preparados para lo que viene.

Nos leemos en el próximo boletín.

Un abrazo 👋

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